El piloto de rally Carlos Sainz ha sido galardonado con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2020, según ha hecho público hoy el jurado encargado de su concesión.

Esta candidatura ha sido propuesta por Luis María Anson, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 1991. Apoyada, entre otros, por los premios Príncipe de Asturias de los Deportes Rafael Nadal (2008), Iker Casillas (2012) y Pau Gasol (2015), así como por Jean Todt y Manuel Aviñó, presidentes de la Federación Internacional y Española de Automovilismo, respectivamente.

De forma excepcional, con motivo de la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de la COVID-19, la reunión se ha desarrollado mediante videoconferencia.

Carlos Sainz Cenamor (Madrid, 12 de abril de 1962) se inició en el mundo de los rallies en 1980, después de proclamarse en 1979 campeón de España de squash. En 1981 ganó su primer premio, la Copa Seat Panda de rally, y la Copa Renault Iniciación (circuitos). Tras abandonar los estudios de Derecho decidió dedicarse profesionalmente al automovilismo deportivo.

Varias veces campeón del mundo, Carlos Sainz está considerado como uno de los mejores pilotos de rally del panorama internacional. Se convirtió, además, en 2010, en el primer español que ganó el Dakar en la categoría de coches, título revalidado en 2018 y 2020. Con una trayectoria que supera las tres décadas en la élite del automovilismo mundial, Sainz marcó una época al convertirse en el primer piloto no nórdico en ganar los rallies de Suecia o Finlandia. En 1983 y 1984 compaginó carreras de rally y de velocidad, y en 1985 quedó segundo en el Campeonato de España con Renault, título que revalidó un año después. En 1987 fichó por Ford y se proclamó campeón de España, participó en tres carreras del Mundial de Rally y, al año siguiente, repitió el título nacional. En 1989 participó en su primera temporada completa en el Mundial y en 1990, en el equipo Toyota, logró su primer campeonato del mundo, después de ganar cuatro de las diez pruebas en las que participó y ser segundo en otras cuatro. En 1992, después de quedar segundo en el Campeonato del Mundo del año anterior, volvió a revalidar la corona mundial, con cuatro victorias en otras tantas pruebas. En los años 1994, 1995 y 1998 repitió el segundo puesto en el campeonato, en 1997 fue segundo y en 2000, 2002 y 2003 ocupó el tercer puesto final. En 2004 subió al podio en el Rally de Argentina, lo que le llevó a convertirse en ese momento, con 26 victorias, en el piloto de rally que más pruebas ha ganado en la historia del campeonato del mundo, superando al británico Colin McRae. En total, Carlos Sainz ha terminado 97 veces en el podio en pruebas individuales. En 2004 anunció su retirada, pero meses más tarde volvió a la competición en el Campeonato Mundial de 2005, retirándose definitivamente en el Rally de Turquía, en el que terminaría en cuarta posición. En 2006 compitió en la Copa del Mundo de Raids y, al año siguiente, redondeó su palmarés con un tercer título de campeón del mundo, el del Mundial de Cross Country de la FIA. Con varias participaciones en el Rally Dakar, en 2010 consiguió el triunfo en su categoría y en 2018, con 55 años, logró imponerse por segunda vez en la competición más dura del automovilismo mundial, en una edición marcada además por uno de los recorridos más exigentes en la historia del Dakar y por la calidad de los rivales, entre los que se encontraban el nueve veces campeón del mundo de rallies Sébastien Loeb y el trece veces ganador del Dakar (seis en coche y siete en moto) Stéphane Peterhansel. Repitió gesta en 2020, en la primera ocasión en la que el Dakar se disputó en Asia, en territorio de Arabia Saudí. Carlos Sainz también está involucrado en actividades de apoyo a jóvenes promesas a través de varias iniciativas, como la creación en 2000 del Carlos Sainz Junior Team, que durante dos años permitió competir sin gastos a jóvenes elegidos por su talento para este deporte.

En noviembre de 2004 recibió un homenaje en Madrid, en el que más de 100 000 personas se concentraron en un circuito por las calles de la capital. Ese año recibió la insignia de oro y brillantes de la Real Federación Española de Automovilismo (RFEDA). Entre otros honores, también ha recibido la Orden Olímpica del Comité Olímpico Español (1997), la Gran Cruz de la Real Orden del Mérito Deportivo (2001), la Medalla de la Juventud y el Deporte de Francia (2008) y el Premio Influential a la trayectoria profesional (España, 2020). En 2012 fue incluido en el Rally Hall of Fame del Museo Mobilia (Finlandia) y en 2019 fue incluido en el Salón de la Fama de Pilotos de Rally que creó la FIA.

Los Premios Princesa de Asturias están destinados, según señala su Reglamento, a galardonar “la labor científica, técnica, cultural, social y humanitaria realizada por personas, instituciones, grupos de personas o de instituciones en el ámbito internacional”. Conforme a estos principios, el Premio Princesa de Asturias de los Deportes se concederá a “las trayectorias que por medio del fomento, desarrollo yperfeccionamiento del deporte y a través de la solidaridad y el compromiso, se hayan convertido en un ejemplo de las posibilidades que la práctica deportiva conlleva en beneficio de los seres humanos”.

En esta edición concurría al galardón de los Deportes un total de 17 candidaturas procedentes de 10 países.

Este ha sido el quinto de los ocho Premios Princesa de Asturias que se conceden este año, en que cumplen su cuadragésima edición. Anteriormente fueron otorgados el Premio Princesa de Asturias de la Concordia a los sanitarios españoles que trabajan en primera línea contra la COVID-19, el de las Artes a los compositores Ennio Morricone y John Williams, el de Comunicación y Humanidades a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y al Hay Festival of Literature & Arts, y el de Ciencias Sociales al economista Dani Rodrik. En los próximos días se fallarán los correspondientes a (por orden) Letras, Investigación Científica y Técnica, y Cooperación Internacional.

Cada uno de los Premios Princesa de Asturias está dotado con una escultura de Joan Miró –símbolo representativo del galardón− un diploma, una insignia y la cantidad en metálico de 50.000 euros.