Conocer todo lo que hay que ver en el oriente asturiano es una misión prácticamente imposible, la oferta que encontramos en esta zona es infinita y necesitaríamos muchas semanas para conocer cada rincón que esconde. De todas formas os proponemos este pequeño itinerario para que quedéis con ganas para volver con más tiempo.

Arrancamos el día en Cangues d’Onís/Cangas de Onís, donde podemos disfrutar del Puente Romano (aunque no sea de época romana), las distintas iglesias y pasear por las calles, antes de subir hasta los Lagos de Cuadonga y disfrutar de uno de los pasajes más guapos de la Península Ibérica. Cuando bajes no dejes de visitar el Santuario de Cuadonga, formado por la Basílica y la Santa Cueva.

Saliendo de la ruta más turística, proponemos al visitante conocer Amieva. Amieva se caracteriza por sus grandes desniveles, que dibujan paisajes sorprendentes, donde te encontrarás valles infinitos, como de cuento.

Los sos pueblos son auténticos oasis de tranquilidad, son tan fotogénicos que parecen postales, porque siempre hay un mirador natural desde el que puedes contemplarlos como si fueran de juguete. Os recomendamos conocer pueblos como Sames, Carbes, Argolibiu, Villaverde, Cirieñu, Pen o San Román.

Dirección a Llanes

Dos playas asturianas, entre las diez mejores de España

De Llanes podemos hablar, sin duda, de la villa y su costa. Y es que este turístico concejo del oriente tiene una villa histórica y falar ensin dulda de la villa y la so mariña. Y ye qu’esti turísticu conceyu del oriente tien una villa hestórica y blasonada como capital, que es una de las más destacadas de cuantas se asomen a la costa asturiana, y donde la arquitectura típica asturiana y la indiana conviven en total armonía. Una visita obligada para conocer el oriente asturiano.

Una visita con queso 

No marches del oriente sin probar el Quesu Gamonéu. Para probar uno de los mejores quesos del mundo tenemos que or hasta Onís. Onís es un territorio que sabe y huele a queso, A uno de los mejores quesos del mundo, el Gamonéu. Montes y aldeas, majadas y pastores. Todo esto y más es lo que ofrece Onís, ¿Vas a marchar sin probarlo?